Con 18 añitos fui a estudiar Sociología a Salamanca; allí, gracias a mi amiga Laura, conocí el yoga y me salvó de la ansiedad. Al acabar la carrera, con 21, me mudé a Bilbao. Trabajé de teleoperadora, encuestadora y dependienta, descubriendo el mundo laboral más mísero, hasta que me planteé qué me gustaba hacer de verdad: y ahí estaba el yoga, acompañándome en la tempestad.
Así que en 2015 me formé como profesora. Empecé dando clases en gimnasios, de Getxo a Barakaldo pasando por Bilbao en un mismo día. Llegué a impartir hasta 9 clases diarias. También estuve en algún que otro cole con yogatxikis.
Vivía agotada, pero contenta. Me formé en hipopresivos, suelo pélvico y pilates y me estabilicé bajando el ritmo, trabajando durante varios años en centros de fisioterapia especializados en suelo pélvico.**
Trabajaba con mujeres de todas las edades, y esa experiencia, junto con mi curiosidad, me llevó a cursar el Máster de Estudios Feministas y de Género en la EHU [aquí mi TFM publicado].
Después trabajé como investigadora en la universidad, donde participamos en la creación de [enlace].
En pleno auge del movimiento feminista (2018), la militancia ocupaba gran parte de mi tiempo libre: charlas, asambleas interminables, yoga solidario, jornadas y redes de trabajo.
Mi trabajo se centró especialmente en la violencia sexual y la salud sexual. Recorrí institutos, asociaciones y espacios públicos impartiendo formaciones y talleres por Asturias, Cantabria, La Rioja, Castilla y León, Cataluña, la Comunidad Valenciana, el País Vasco e incluso Andorra, adonde llegué después de nueve horas de viaje en furgoneta.
También colaboré con sindicatos, fundaciones, ONG y universidades, como la Universidad de La Rioja [cartel] y la UPV/EHU [enlace], mientras continuaba desarrollando mi labor investigadora [enlace de soli].
Tras formarme en ciclo menstrual, sexualidad y trauma, creé la formación online Sexualidad feminista (100h) (enlace), a la que asistieron unas 300 personas en varias ediciones.
Y los retiros de mujeres: espacios donde uníamos autoconocimiento, sexualidad, yoga y círculos de mujeres por los que pasaron decenas de mujeres maravillosas. 🩵